La falta de cariño es algo muy común en nuestros días y muy presente (paradójicamente) entre quienes tienen pareja. En efecto, no se trata de algo que afecte a personas que están solas o solteras únicamente, sino que dicha sensación se da también entre quienes están “acompañados”. En Dyadis, y como gabinete de psicólogo en Delicias queremos hablarte más de ello.

En Dyadis Psicología, como servicio de psicólogo en Delicias queremos centrarnos en este artículo en dos de las emociones más recurrentes de nuestra época: la soledad y la tristeza. Estos son dos sentimientos muy presentes en nuestra época y que, en gran parte, tienen su raíz en el estilo de vida actual. Te daremos algunas pautas que pueden serte de ayuda para superarlas.

El COVID-19 ha puesto a prueba a muchas parejas. De hecho, ha sido la principal causa de ruptura durante el año 2020 (causa indirecta, claro). Ahora bien: a pesar de que una pareja hubiera sobrevivido al confinamiento, todavía quedan secuelas que habría que remediar para volver a tener una relación sana y fuerte entre los dos. Por ello, como servicio de psicólogo en Delicias te ofrecemos algunas pautas para sobrellevar mejor dichas secuelas.  Forma parte de nuestros consejos de terapia de pareja.

Como psicólogos en Delicias y como especialistas en terapia de pareja, queremos hablar de algunos de los indicios más significativos de que existen problemas de pareja que habría que solucionar. Estos son algunos de los más comunes y, paradójicamente, algunos de los que con más frecuencia pasan desapercibidos.

Al viajar en pareja a menudo nos encontramos con que también aparecen discusiones, estrés y expectativas no satisfechas. Las parejas a veces discuten mientras están de vacaciones porque descuidan uno de los aspectos que más importan: la gestión de las dificultades relacionales. Si no ponemos de nuestra parte, lo que comienza siendo una emocionante aventura puede convertirse en un foco de malos entendidos que arruine nuestros días libres.

En terapia de pareja a veces arreglamos cosas no porque estén rotas, sino porque necesitan una puesta a punto. Como ya hemos comentado en algún momento y aunque siempre ayuden ejercicios para terapia de pareja, mantener una relación feliz a largo plazo no es fácil. La terapia de pareja no es el último cartucho al que agarrarnos como un clavo ardiendo: es una forma saludable de mantenimiento de la relación. A continuación compartimos 8 señales que indican que es hora de ir a terapia de pareja para que podáis comenzar a reconstruir vuestra intimidad.

Piensa en la terapia de pareja como acudir al dentista, pero sin taladros. Todos los días te lavas los dientes en casa y de vez en cuando visitas al dentista para hacer chequeos que prevengan problemas mayores. Desde luego, si se detecta algo malo como una caries, el dentista está ahí para ayudarte a solucionarlo; pero si sabes cómo cuidar tu boca y no dejas pasar el tiempo cuando algo comienza a preocuparte es menos probable que ocurran problemas. La terapia de pareja funciona de la misma manera: aunque lo que más llama la atención son las urgencias, es sobre todo una práctica preventiva.

Desde Dyadis Psicología y como expertos en Terapia de Pareja en Atocha queremos hablarte de uno de los episodios más dolorosos que pueden darse en la relaciones humanas: una ruptura sentimental. Cada año son cientos de parejas las que terminan con su relación; sin embargo, no en todos los casos se supera de la misma manera. Queremos ayudarte en la medida de lo posible si estás pasando por dicho trance con los siguientes consejos para superar una ruptura dolorosa.

Después de pasar una fase de separación, es importante saber reconectar. Muchas veces lo que más nos funciona es hacer una escapada con nuestra pareja, pero no siempre (y sobre todo últimamente) es posible. La buena noticia es que independientemente del tiempo del que dispongáis, podéis hacer estos ejercicios para terapia de pareja y volver a conectar cada día.

Cuando un miembro de la pareja sugiere ir a terapia, se dispara en el otro su señal de alarma: todo se llena de luces rojas, sirenas, un cartel de peligro y mucho miedo.

Cuando uno se encuentra con tanto miedo tiene poca capacidad de reacción y menos aún de reflexión, así que surgen pensamientos automáticos: “ni de broma hablo yo de mi relación con un extraño ¿cómo va a solucionar nuestros problemas? ¿qué puede hacer que no podamos hacer por nuestra cuenta? Además, ¿quién es ese terapeuta? ¿qué va a pensar de mí? ¿y si me dice que estoy equivocado? Nada, tú lo que tienes que hacer es dejar de hacer esto de lo que hablamos siempre y todo arreglado”.