En términos generales, una persona que anula o persona anuladora es también definida en la actualidad y de forma popular como “persona tóxica”. Sin embargo, este último término es demasiado genérico, por lo que concretaremos un poco más en el caso de las personas que anulan. Se trata de personas que, constantemente, disminuyen a los demás. Los machacan, hacen que se sientan menos o, en definitiva, les tratan con desprecio o deferencia.

Estas personas pueden resultar sumamente dañinas para otras ya que no dejan que se desarrollen adecuadamente y actúan como un lastre para ellas. Aquí van algunos de los rasgos por los que pueden identificarse. En muchas ocasiones, pueden estar en nuestro círculo más cercano: nuestra pareja, un amigo, un compañero/a de trabajo o directamente nuestros padres.